Los vecinos malos

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Cerca del pueblo donde vivo, Subijana de Alava, está creciendo un monstruo que está adquiriendo ya un descomunal tamaño. Y lo peor, que no para en su empeño por convertirse en el mayor bicho que jamás se haya conocido. Son muchos los que noche y día velan para que la criatura vaya adquiriendo aires fantasmagóricos. Más adelante, una vez que la fiera se haga mayor de edad sólo se alimentará de desperdicios humanos que por lo que parece hay abundancia. Sí, así es, va a poder albergar bajo su buche a dos mil individuos, de los cuales 700 serán los que hagan su vida allí, recluídos en las entrañas del fornido mónstruo.
A escasos cuatro kilómetros de este centro de penitencia para almas perdidas, justo a los pies de la Sierra de Badaya hay otro albergue construído hace más de 30 años que lleva unos años batiendo records de desgracias personales debido en gran parte a la dejadez de las instalaciones y al poco empeño por recuperar a los allí alojados de las heridas de guerra que la vida ha esculpido en ellos. Hace ya un tiempo que no se oyen trágicas noticias de este centro. Será que tras los barrotes de sus celdas estrechas de paredes desconchadas y mugrientas ven en las faldas de los montes de Vitoria que su nuevo hogar va levantándose y sueñan con ser sus nuevos inquilinos.

Publicado el 10/06/2010 por Alberto Zerain.

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