Libros que pinchan en el corazón

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Sin duda, si no el mejor, uno de los mejores libros que han sido escritos sobre Asia. Me refiero al libro titulado “Tres tazas de té”. Ha sido traducido y editado este año en español. El año pasado me regaló este libro un escritor americano, Grahan Boley, y ya me lo advirtió: “no sólo te va a gustar, te va a tocar”. Mi poco dominio del inglés ha hecho que no haya podido degustarlo hasta ahora que ya está en el mercado traducido.

El protagonista, Greg Mortenson, participó en 1993 en una expedición al K2 y tras regresar de vuelta por el Baltoro sin conseguir la cumbre, se perdió y deambuló por los alrededores de Askole y con el último aliento llegó a Korphe, una aldea perdida en un alto, completamente desorientado. Cuando alguien está en esa situación precaria en la que ya no es dueño de su reacción y se encuentra con gente desconocida y que no hablan la misma lengua, sobran todos los rituales del lenguaje y el entendimiento. En ese momento operan otras fuerzas que hacen que el código empleado sea el idóneo para el momento extremo que se vive.

Mortenson fue recuperándose con el paso de los días cuidado por las familias hospitalarias de ese pueblo donde sus habitantes vivían ajenos al mundo y sus avances. Todo ese agradecimiento que sentía por esa gente que le extendió los brazos a cambio de nada fueron sacando a flote a un Greg con un talante nuevo y una energía renovada que hasta el K 2 se le habría quedado pequeño si se hubiera propuesto escalarlo de nuevo. Sin embargo, la imagen que en uno de sus paseos vio observando a unos niños que ayudados de un palo repasaban las lecciones escribiendo en el suelo de tierra, bastó para canalizar toda esa fuerza e ímpetu que le ahogaban por dentro. Cuando llegó el día en que se tuvo que marchar, se despidió de la gente prometiéndoles que vendría pronto para levantar una escuela para los pequeños del pueblo.

A partir de entonces Greg comenzó a abrir nuevas rutas en Pakistán y fue consiguiendo hacer cumbres que medían más que cualquier ochomil. Por caminos casi intransitables, a veces construyendo nuevos puentes para llegar al objetivo, fue levantando escuelas que crearían una esperanza, especialmente para las niñas de Pakistán.

Publicado el 15/03/2010 por Alberto Zerain.

Comentarios

Rafael
07/05/2010

Proclamar Alberto, primero mi admiración a gente como tú, como Iñu, Vallejo, Corominas, y tantos montañeros que mantienen la pureza en las formas durante el asalto a una cimbre. Mi más absoluto desprecio a Oiarzabal, por su afán de protagonismo por su absoluta falta de bonhomía, por su lenguaraz desprecio a la vida (ajena, la suya siempre estará a salvo siempre que haya alguno como vosotros cerca, o un helicóptero) Lo de Tolo en el Annapurna ha sido una absoluta verguenza.

Javi López
29/04/2010

Lo acabo de comprar. Tiene muy buena pinta, ya te comentaré. Soy un gran lector de libros de montaña (sobre todo los que versan sobre expediciones a 8000-esos me flipan)
Si puedes recomdarme una lista de buenos libros te lo agradecería.

Libros que ya he leído: Mal de altura, el de Boukrev sobre la tragedia del 96 en el Everest, el de la Danesa también sobre la tragedia del 96, todos los de Messner traducidos al español, Mientra haya luz (precioso), Cita con la cumbre, Tocando el vacío, el nudo infinito, Everest de Alfredo Merino, el del rescate del cuerpo de Mallory cuyo título tampoco recuerdo, otro famoso sobre la figura de Mallory y cuyo titulo tampoco recuerdo, el del Evertes de Felipe Uriarte (una joyita que lo leí mientras estabais en el Kanchen el año pasado-recuerdo y que me recomendo Yulen Reketa), el del Kanchen de Pauner (alucinante-lo leí dos veces seguidas), otro sobre la vida de Lachenal, Annapurna de Herzog, K2 de Ardito Desio(un coñazo a mi juicio), El de Bonnati sobre la polemica con el K2, la vida del Duque de Abruzzi (precioso), el del Everest-oficial de la expedición del 53.

UN ABRAZO ¿Alguna expedición proximamente?


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